lunes, 25 de enero de 2010

Sobre editores y e-ditores (capítulo 1)

Para el horóscopo chino 2010 es el Año del tigre. La ONU, por su parte, lo ha declarado el Año Internacional de la Diversidad Biológica y del Acercamiento de las Culturas. Según Bernardo Hernández, director mundial de producto de Google, 2010 es el año del libro electrónico…, otra vez. ¿Les suena? No sé qué pensarán mis improbables lectores pero algo comienza a oler a podrido en el reino de Dinamarca. A lo mejor resulta que el libro electrónico es una de las claves del anteproyecto de ley de economía sostenible y aún no nos hemos enterado.Desde hace tiempo tengo la extraña sensación de que el debate abierto sobre la edición electrónica aún no ha acabado de centrarse correctamente. Parece ser que los tan traídos y llevados cambios en la industria del libro hacen referencia a tres pilares: la tecnología, los contenidos y los modelos de negocio. Hasta ahora se ha hablado mucho sobre tecnología (e-readers y formatos de publicacion) y nuevos modelos de negocio (diversas plataformas de venta formadas por librerías y grupos editoriales), pero de los contenidos nadie o casi nadie ha hablado en serio. Bueno, mejor dicho, sí que se habla mucho de ellos pero sólo en lo referente al dichoso formato de los mismos: PDF o EPUB, entre otros. Pero, ¿quién hace posible que los contenidos sean legibles independientemente de su formato? A estas alturas de la película, a lo mejor todavía hay alguien que piensa que los e-books se harán solos. Claro –se dirán algunos avispados–, primero fueron las tablillas de arcilla, después los rollos de papiro, luego el papel y, ahora, la tinta electrónica. Están muy equivocados si piensan que se tratará de un simple cambio de formato y listo.
Ya hace años que se produjo un importante cambio en el sector editorial con la aparición, a mediados de la década de 1990, de los denominados editores multimedia. Estos nuevos e-ditores son profesionales que trabajan a caballo entre la edición tradicional y la gestión de bases de datos. Su trabajo ha sido determinante durante el cambio de siglo para la evolución del sector pero, lamentablemente, su trabajo ha sido invisible. Creo que está en sus manos liderar la transición del libro pretecnológico al libro digital, puesto que nadie mejor que ellos conoce lo mejor de ambos mundos.

Así las cosas, en esta época tan cambiante, el grupo editorial que se lleve el gato al agua será aquel que además de tener editores capaces de producir contenidos editoriales en grandes cantidades, tengan sobre todo el conocimiento acumulado suficiente como para transformar los productos individuales en un exclusivo plato que los consumidores quieran saborear frente al resto de ofertas de la competencia.

3 comentarios:

Xavier Lluch dijo...

Teneis una fantástica entrada sobre el libro electrónico en

http://www.principia.info/2010/1/24/sobre-libros-electronicos-y-otros-gadgets

Seguro que os encontráis antiguos compañeros ;-)

Ricard Dalmau dijo...

Hola Xavier, muchas gracias por el link! No conocía el blog de Víctor.

Tiene tela la foto.... igual que la tuvo lanzar una tienda de libros electrónicos en el esa época... :-)

Habrá que preparar un día de estos una entrada sobre la aventura de veintinueve y los pioneros de los ebooks...

Anónimo dijo...

Hola, soy Jesús Casas. Aquí pone que soy "anónimo".
Supongo que hoy es San Mac Tablet, pero no he tenido tiempo de verlo. No sé nada de nada (de lo que es conocedor José Cruz) y menos de libros y de edición, pero me atrae vuestro Blog. Consideremos que soy un lector y que, a pesar de que considero que Sócrates estaba en lo cierto y la humanidad empeora siglo a siglo por no ejercitar la memoria, al final hablamos de un formato de transmisión de emociones e información, o sea, de bits sentimentales e intelectuales (me apoyo en Negroponte al respecto). De las tablillas de fresno a las de cera o bronce (o marfil!), los papiros, os rollos y los "biblos" paginados de los fenicios, luego "codices". De los milenarios tipos fijos chinos y coreanos a los tipos móviles de Gütemberg en un soporte que cuesta millones de árboles, tinta, y no sé cuántas cosas más. Ahora podemos tener el Mvseo de Alejandría en un disco duro o incluso alojado en un servidor de otro, a precio irrisorio (coste real: la energía que consumen estos bichos computadores, enorme, se calientan, hay que gastar y gastar electricidad y otros componentes). Lo que no sé es que formato, vosotros mismos que sabéis me hacéis un lío. Los libros llevan con nosotros desde...¿el sigo III? He visto los Kindle, tengo un programa de Adobe e-books o así. Es un gran lío pero me da que va más allá del soporte. Sé que vuestr Blog es para entendidos, pero los aficionados quisiéramos entender para no comprarnos cincuenta cacharros. Suerte en todo y con el blog. Vale.

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